"find what you love, and let it kill you"
Quizá por el sentimentalismo
que llevan consigo las horas muertas.
Quizá porque las madrugadas y yo
nunca nos hemos llevado bien
más allá de cuatro copas de más.
Quizá porque hoy algunas heridas
duelen más que otras.
Quizá, porque tengo un fantasma sentado
a los pies de la cama
que amenaza con matar si me duermo.
Quizá no me haga falta ninguna de estas
cosas para sacar la pluma,
quizá solo sean ganas de hablar de algo
para no quedarme sola en este silencio.
Puede que el que no se nos de bien
sea precisamente eso.
Hacer las cosas sin más.
Y qué romántico sería rajarse las venas
con la punta de una estilográfica.
Estúpidamente romántico.
Estúpido, y ya está.
Estúpido,
sin más.
Pero lo gracioso de esto
-de todo esto-
es que podría darte una lista
con todas las cosas estúpidas
que se me pasan por la cabeza
cuando se me enredan las pesadillas en las piernas
y el colchón arde
y toda la habitación arde
porque estoy antes las mismas puertas del infierno,
pero no ese infierno del que habla todo el mundo,
que a mi lo que menos me preocupa es quemarme.
A mi, lo que me da miedo de verdad
es que cuando vuelva de allí,
tú no me perdones.

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